
La raza que criamos
Perro de Ganado Majorero
El pastor canario de Fuerteventura: el perro de trabajo más austero de las islas, hecho a la medida de su tierra.
En la foto: Arafo de Irema Curtó, criado en Irema Curtó
Colores admitidos en el estándar
Por qué nos gusta esta raza
Lo que la distingue, en 4 puntos.
Perro de trabajo de verdad
El Majorero sigue trabajando con cabras y ovejas en Fuerteventura. No es una raza recuperada ni reconstruida: es una raza que nunca dejó de hacer su oficio.
Resistencia al clima árido
Seleccionado durante siglos en uno de los climas más exigentes de España — sol, viento y sequía — un Majorero soporta condiciones que ahogarían a otras razas.
Carácter equilibrado, sin estridencias
Es un perro tranquilo, atento, que vigila sin ladrar de más. La función de pastoreo y guarda ha seleccionado individuos serenos y decididos a partes iguales.
Manto atigrado característico
El verdino (atigrado canario) en sus tonos sobre fondo leonado o grisáceo es la seña visual de la raza, y le da una imagen sobria y funcional muy distinta a la de cualquier moloso.
Temperamento
Vigilante sin agresividad, leal a su gente, reservado con los extraños. No es un perro efusivo ni un guardián exhibicionista: es un perro que observa, calcula y solo entra en acción cuando hay motivo.
¿Para quién es esta raza?
Quien valora el carácter rústico y funcional de un perro autóctono. Personas con espacio rural, finca o entorno semi-rural. Quienes quieren un perro de trabajo real, no un perro de salón disfrazado de "raza original".
Cómo es vivir con uno
Necesita espacio para moverse y un trabajo que le dé sentido, aunque sea improvisado: vigilancia, paseo largo, contacto con ganado o tareas de finca. Su pelaje doble corto le hace muy cómodo el clima mediterráneo y canario. No es un perro urbano.
Lo que conviene saber
Raza minoritaria — encontrar un ejemplar de buen origen requiere paciencia y red de contactos. Aún hay debate técnico sobre su tipo ideal entre criadores. Comprar de un criador serio (no de afición improvisada) es clave para no diluir lo poco que queda de raza pura.
Si te interesa lo autóctono, lo funcional y lo poco visto, el Majorero es una de las razas más auténticas de España. Apoyar a sus criadores es, literalmente, ayudar a que la raza siga existiendo.
El estándar técnico completo de la raza en Genealogic
